Un antiguo patio se transforma en un paisaje pensado para acompañar la práctica del yoga.
A través de la vegetación, la luz y la materialidad, el espacio adquiere una nueva dimensión sensorial, donde cada elemento busca generar calma, presencia y conexión. Una intervención que entiende el paisaje como parte esencial de la experiencia.
Proyecto desarrollado por NAHE STUDIO.