La intervención recupera un espacio en desuso para darle un nuevo sentido, transformándolo en un lugar de encuentro en diálogo con el paisaje.
Una propuesta de carácter rústico y bajo mantenimiento, donde la grava construye un suelo blando y permeable, mientras una selección de vegetación de carácter enriquece las visuales y acompaña el paso del tiempo. Como pieza central, un fogonero de metal reúne el espacio alrededor del fuego, aportando calidez, identidad y una nueva forma de habitarlo.
Proyecto desarrollado por NAHE STUDIO.