En una escuela infantil del centro de Barcelona, una antigua terraza en desuso se transforma en un jardín para los más pequeños.
El proyecto recupera la cubierta como un espacio de encuentro, juego y aprendizaje al aire libre, incorporando vegetación autóctona y nuevas texturas que acercan a los niños a la naturaleza. Un paisaje pensado para despertar la curiosidad y convertir un espacio anteriormente desolado en un lugar vivo, habitable y lleno de posibilidades.
Proyecto desarrollado en colaboración entre NAHE STUDIO y ESPAI QBIC.