Una vivienda transforma un patio completamente abierto y desprovisto de uso en una extensión de la vida familiar.
El paisaje se incorpora a la vivienda como una sucesión de espacios habitables, donde patios, jardines y cubiertas verdes amplían la experiencia de la casa. La vegetación no se concentra en un único jardín, sino que aparece entre los ambientes, construyendo visuales, límites y pausas a lo largo del recorrido. De esta manera, el exterior deja de ser el fondo de la arquitectura para convertirse en parte activa de la vida cotidiana: un conjunto de habitaciones abiertas al cielo.
Proyecto desarrollado por NAHE STUDIO.